Thursday, August 27, 2009

Debut

Buenas gente!
Primer post en el blog. La verdad que me da un poco de miedo. Tengo tan solo una efímera idea sobre lo que voy a escribir. Espero que la comunidad se apiade y sea benévola con mis primeros textos.
Según se dice, el que avisa no traiciona por lo cual la idea para mi primer post era explicarles un poco donde estoy parado ideológicamente. Para comenzar, dentro del amplio espectro, a grandes rasgos me encuentro volcado hacia la izquierda (como todo estudiante perteneciente al MUP: Movimiento Universitario de Pseudoizquierda).
Sin embargo, como todo estudiante uno se encuentra atrapado, indefinido si se quiere entre múltiples visiones del mundo. Y esto es aún más importante dentro de todo lo referido a lo que es la economía y la teoría económica en particular.
Ahora bien, pecando por abstracción, diría que me encuentro parado entre medio de lo que conozco a traves de las materias de la facultad como teoría neoclásica, mainstream (nombre muy top) con algún que otro matiz heterodoxo por un lado y de lo que podría denominarse teoría marxista (incorporada a los tirones en diversos intentos autodidacticos) por el otro.
Y no es un tema menor. Son dos cuerpos teóricos que parten de bases distintas. Mi romanticismo ideológico se inclina por la teoría marxista, que parte del valor trabajo como eje. Veo al marxismo como teoría económica consistente (frente al mainstream lleno de puzzles, paradojas y demás eufemismos usados para encubrir que es una teoría atada con alambre). Entiendo que modernizandolo (al mejor estilo Shaikh o Astarita) es una teoría que tiene fundamentos sólidos.
Sin embargo, en cada materia que arranco, en cada articulo que leo, en cada charla que escucho, utilizo (tal vez de forma semi inconsciente, casi sin quererlo) un marco teórico mainstream con matices heterodoxos.
En fin este fue mi primer post. Para dejar asentado mi discrepancia ideológica con Sanka, quien explícitamente besa la mano invisible del mercado.
Sé que fue un sincericidio. Pero el que avisa no traiciona...

Tuesday, August 25, 2009

Mala Praxis

Un amigo, indignado por el papel que los ministros de economía fueron jugando a lo largo de la historia argentina me preguntaba por qué no empezábamos a fusilar a los ministros salientes para que los entrantes fueran concientes de que el puesto no es un "a ver qué onda, me toca probar a mi".
Desde el vamos la idea me pareció atroz. Pero después de meditarlo un rato me llevó a preguntarme por qué un economista no corre el riesgo de ser juzgado por mala praxis.


Un médico puede ser juzgado por mala praxis, un ingeniero que incurre en fallas al construir un edificio que se derrumba y mata a los moradores puede ser sometido a juicio. Pero un economista no. Y en determinados puestos de poder decisorio, una elección de índole económica puede cercenar muchísimas más vidas que un derrumbe o un escalpelo olvidado en medio del triperío.

Ahora bien; la cuestión de señalar la inoperancia y la intencionalidad es bastante más complicada cuando hablamos de las ciencias sociales. Principalmente porque ante una decisión determinada con ciertos efectos finales determinados, un acusado podría defenderse alegando estar adscrito a una teoría que preveía un resultado distinto al que se arribó finalmente. (Como con la flexibilidad laboral y el Consenso de Washington, ponele)


Otra duda que gentilmente me aportó este texto es la siguiente: en caso de juzgar a los economistas por su desempeño,¿De qué modo se haría, y cómo se integraría el juzgado? Por supuesto. Si algo sale mal, nunca falta una bandada de colegas disconformes con críticas del tipo "Ahhh viste, yo te avisé".


Por otra parte, existe una tendencia que J.P. Feinmann señala muy ácidamente ejemplificando con Nash. Nuestro querido Nash, el de los criptocomunistas. En fin. La cosa es que Feinmann habla de "Una mente brillante", cuando el comité de los premios Nobel lo visita para avisarle que van a premiarlo. Nash pregunta por qué a el. El sueco le explica que sus aportes a teoría de juegos ayudaron a reducir los monopolios y mejorar la competitividad del mercado (?), a lo cual Nash responde con un "Ah, mirá. Ni idea que servía para eso". Heidegger dice acerca de esto que la ciencia no piensa, que no es reflexiva, y me da la sensación de que un poco no piensa y un poco no quiere pensar.

La cuestión (más allá del ejemplo de Nash a quien, creo, lo hacen pecar de ingenuo) es la poca importancia que el científico parece darle al potencial alcance de su teoría. Existe una responsabilidad eludida bajo el manto de que la ciencia busca la verdad, etc. Vamos. No por nada Einstein sintió la culpa de Hiroshima y Nagasaki. Claro que en todos los casos está la arista de relación con el poder. Ya lo explicó muchísimo mejor ayer Larisa mediante Brecht. Y en el caso de la economía es más que claro. Y en el caso de la Argentina actual, puff.

Desde luego, no tengo ni una respuesta para dar ante este problema. Ni una solita. Pero acudo a ustedes Oh sempiternos integrantes de la BEA a ver si pueden dilucidar alguna duda en este momento aciago. Pero pregunto:

¿Deberían ser los economistas ser juzgados por mala praxis?¿Cómo?¿Por quiénes?

Personalmente creo que, sí, los economistas deberían poder ser juzgados por mala praxis.


Santino


PD: Se me acaba de ocurrir otro eslógan. "Madryn paraíso fiscal: hagámosle la cama al futuro"

Sunday, August 23, 2009

-¿Cómo está la noche? - ¡Clara!


La semana pasada fui a ver la obra Galileo Galilei de Bertolt Brecht al Teatro Argentino de La Plata. El texto aborda la tensión entre Ciencia e Iglesia, o mejor dicho, se puede extender a la tensión entre Ciencia y Poder. Galileo Galilei confecciona el telescopio y descubre que no existe el cielo. Descubre que la Tierra gira alrededor del Sol, y no al revés. La Tierra no es el centro del Universo.
En 1616 comienzan los largos procesos a Galileo (será condenado en 1633) y la Inquisición lo amenaza de torturas en caso de no retractarse. La Iglesia no puede aceptar estas teorías, aunque sus propios científicos sean partidarios de ellas. Y Galileo finalmente debe desmentir sus avances y llamarse al silencio.
¿Cómo ve la comunidad científica este hecho?En sus discorsi, Galileo plantea la humillación de haber negado sus descubrimientos. Duda si tendría que haber muerto en sacrificio por el avance de la ciencia.

"....La miseria de la gente es vieja como las montañas, y desde el púlpito y la cátedra se predica que es también tan indestructible como las montañas. Por eso nuestro nuevo arte de la duda cautivó a las multitudes. Nos arrancaron el telescopio de las manos y con él enfocaron a sus opresores. Y de pronto, aquellos hombres egoístas y brutales que se aprovechaban ávidamente de los frutos del trabajo científico, sintieron que la fría mirada de la ciencia detectaba y denunciaba una miseria milenaria pero artificial, que podía fácilmente ser eliminada si se los eliminaba a ellos mismos. Nos cubrieron entonces de amenazas y sobornos, que resultaron irresistibles para las almas débiles. ¿Pero acaso podemos negarnos al pueblo y al mismo tiempo seguir siendo hombres de ciencia? Los movimientos de los cuerpos celestes son ahora más fáciles de calcular, pero los pueblos todavía no pueden calcular los movimientos de sus señores. La lucha por medir el cielo ha sido ganada, pero las madres del mundo siguen siendo derrotadas día a día en la lucha por conseguir el pan de sus hijos. Y la ciencia debe ocuparse de esas dos luchas por igual. Una Humanidad que se debate en las tinieblas de la superstición y la mentira, y es demasiado ignorante para desarrollar sus propias fuerzas, no será capaz tampoco de dominar las fuerzas de la naturaleza que ustedes los científicos descubren y le revelan. ¿Con qué objetivo trabajan ustedes? Mi opinión es que el único fin de la ciencia consiste en aliviar la miseria de la existencia humana. Si los científicos se dejan atemorizar por los tiranos y se limitan a acumular el conocimiento por el conocimiento mismo, la ciencia se convertirá en un inválido y las nuevas máquinas sólo servirán para producir nuevas calamidades. Tal vez, con el tiempo, ustedes lleguen a descubrir todo lo que hay para descubrir, pero ese progreso sólo los alejará más y más de la Humanidad. Y el abismo entre ella y ustedes los científicos puede llegar a ser tan profundo que cuando griten de felicidad ante algún nuevo descubrimiento, el eco les devolverá un alarido de espanto universal...."

¿Fue este un acto de cobardía, de deshonra científica o un acto de supervivencia? En 1600 la Iglesia había quemado en la hoguera a Giordano Bruno por sus teorías sobre la infinitud del universo y la multiplicidad de sistemas solares. Las obras de Copérnico y su teoría heliocéntrica estaban prohibidas.

Un interesante análisis en “La filosofía y el barro de la historia” de Feinmann dice:

“…cuando Alberdi escribe el Fragmento preliminar al Estudio del Derecho, a mediados de los treinta del siglo XIX, le prodiga a Rosas el adjetivo usual de grande. El grande hombre que rige nuestros destinos, escribe. No se lo perdonarán los otros exiliados. Es posible que Alberdi mintiera y sus elogios a Rosas fueran auténticos, pero los intelectuales suelen adular a los poderes que critican para- entre otras cosas de menor importancia- salvar, sencillamente, la vida.”

Posted by Larisa at 7:31 PM 0 comments

Monday, August 17, 2009

17 de agosto

En drenaje homenajeamos al Libertador y Padre de la Patria, José de San Martín

FUERTE sentimiento antiporteño

El diario publicó una nota muy necesaria, encubierta de propaganda pro macrista y mal aguero. Resulta que en el interior el odio a los porteños se reforzó porque:

“... en Buenos Aires el kilovatio de electricidad y el boleto de colectivo son más baratos”

¿Hasta cuándo?

Thursday, August 06, 2009

Dudo, y de lo único que no puedo dudar es de mi duda

Qué interesante sería si todos pudiésemos derribar un día todo lo que creemos que es e hiciéramos que nuestras verdades se conviertan en verdades propias.
¿Cuánta información nos han metido en la cabeza? ¿Cuántas afirmaciones nos han repetido que ya creemos son verdaderas y jamás cuestionamos?
Existe un proceso histórico fundamental que ha de comprenderse para hacer una crítica del presente. Así lo vislumbró Marx: el análisis parte del principio de la vida humana y de la relación del hombre con la naturaleza. Es fundamental la preocupación por insertar la historia en la ciencia, pues alejarnos de la historia es abstraernos de la realidad, no permitiéndonos entender los aspectos sociales, políticos y jurídicos que definen a cada sociedad. Nuestro presente histórico, a grandes rasgos, puede caracterizarse por una sociedad desprotegida, un mercado de trabajo desvalorizado, un Estado casi ausente, una pobreza creciente y difícil de erradicar, brechas enormes de desigualdad y un mundo dividido en cada sentido; siendo estas las tristes consecuencias de un capitalismo salvaje. Todo esto nos lleva a pensar si, al fin y al cabo, la teoría económica nos ha servido de algo. Para esto, primero deberíamos discutir cuál es el objetivo de la ciencia económica. Pero su objeto de estudio es distinto en boca de cada economista, y esto demuestra la imposibilidad de que esta ciencia se dirija con todas sus fuerzas por un único camino a la verdad, cuando cada teórico esta luchando por su porción de la torta. Es necesario entender el pensamiento de los hombres en el marco de cada contexto histórico. Ya Hegel lo dijo: “el desafío más grande que uno tiene es ser contemporáneo de sí mismo”.

Wednesday, August 05, 2009

Introducción a la Reforma

Antes que nada, debo agradecer a Sanka. Es mi deber explicarle, querido lector, que su anterior post estuvo sólo motivado por la gran ansiedad fruto de la admiración desmesurada que siente por mi persona. Y bajo ningún concepto debe interpretarse como una presión para que yo escriba en este espacio nuestro tan cloacal y lírico. Dicho esto, al grano.


Vivo en Buenos Aires desde 2005 y me sorprendió en un principio que la gente se halle atónita ante la mera idea de que en la Patagonia la gente no convive con malones de Tehuelches y pingüinos en su patio trasero.

Una vez superado este impacto -semejante, imagino, al que debe experimentar quien le pregunta a un economista de quinto año de la carrera qué opina de la crisis y nota que su interlocutor no entiende la pregunta-, aún menos asimilable resulta a muchas personas el asunto de que fuera de Buenos Aires existan muestras de civilización como Internet, luz eléctrica y agua corriente.


Ante el conocimiento, pues, de la existencia de ciertos sujetos convencidos de una visión cosmológica consistente en una semiesfera que acaba en la General Paz, luego de la cual nos encontaríamos con tortugas gigantescas que las sustentan, me siento obligado a explicar un poco QUÉ es Puerto Madryn.

Puerto Madryn es una ciudad de Chubut ubicada sobre el Golfo Nuevo, en la Península Valdés. Esa protuberancia extraña que habrán notado en los mapas de la costa argentina. Quienes anden por el Merval también probablemente lo identifiquen como "el lugar donde está ALUA.BA". Hay mucha pesca, turismo, buceo. Y mucha laxitud. Probablemente debido a su condición de ciudad-puerto.


Durante mis últimas vacaciones en este hermoso paraje he reflexionado mucho sobre qué podría engrandecer a este nobilísimo pueblo. Tras horas de devanarme los sesos, meditando, haciendo diagramas, revisando números y, sobre todo, reflexionando acerca de la idiosincrasia de la ciudad, llegué a la conclusión de que mejor le vendría despertar de su latente estado de "potencial Sodoma y Gomorra todo junto". Y qué mejor plan que convertirlo en paraíso fiscal.


Sí ya se, suena algo chocante. Pero creo que incluso beneficiaría al turismo. Estuve pensando un par de slogans. "Deposite en Madryn: Las ballenas no hablan". "Madryn: como Suiza, pero con más viento". Bueno, se comprende la idea.

De la inversión ni hablar. Un paraíso fiscal que se precie de serlo necesita monumentales bancos, hoteles de pésimo gusto (bueno, ya tenemos uno) y suministros faraónicos de remeras hawaianas y tragos con sombrillita. Otro claro aspecto positivo es el salto de rango que deberían dar nuestras casa de burlesque y sus respectivas empleadas asociadas. No es que me importe particularmente este punto, no. Pero como Líder de la Reforma Madrynense, debo pensar en todo, desde luego.


También considero pertinente establecer un Comité de Ética Ciudadana (CEC). La principal actividad de dicho organismo constaría en “hacer reflexionar profundamente” a todo aquel individuo que atente contra la integridad moral de nuestro proyecto. A saber, que la objete.


En fin, espero que esta sublime y sutil obra de oratoria haya sido suficiente para introducirlos con el pie derecho, derechísimo, en el descomunal e innovador proyecto que desde este espacio abierto propongo.


Santino

Contramaestre Desarrollístico Asociado



Notas: -Cualquier comment que sea considerado no constructivo, según el Código del CEC será cercenado, desterrado y obligado a cavar el pozo en el que será puesto a reflexionar.

-Se aceptan nuevos slogans

Tuesday, August 04, 2009

La ecuación de la felicidad

Según los últimos y novedosos estudios de los economistas de la felicidad "el dinero no hace la felicidad". Por el contrario, son más felices:

· Las mujeres que los hombres
· Quienes tienen muchos amigos
· Quienes viven con una pareja estable
· Quienes gozan de buena salud
· Quienes tienen presión sanguínea baja
· Quienes hacen el amor al menos una vez por semana
· Quienes dedican tiempo a actividades solidarias
· Quienes votan a la derecha
· Quienes son religiosos

Este curioso estudio extrae conclusiones bastante predecibles: la felicidad agregada tiene una relación positiva con la evolución de los fenómenos macroeconómicos tales como la inflación y el desempleo mientras que la felicidad individual responde a hechos como los divorcios y las muertes.

Ahora, cualquiera puede ver que hay conclusiones algo tendenciosas en esta lista. Basándome en los hechos más impredecibles, me quedé pensando en una frase deformada de Freud que dice algo así: “Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo”.

Es lo que hay

Como dijo el estimado Profesor Feinmann, en una obra maestra de la oratoria del posmodernismo, “no hay pelotudo que no tenga un blog (y ponelo en negrita)”.

Y aquí estamos.

Se intentará no agredir con la mala prosa.