Thursday, February 25, 2010

Dulces Tribulaciones Microeconómicas

Era hora de que vuelva a postear. Trataré de seguir el ejemplo de Sanka y escribiré algo veraniego.

Estando de receso en la atlántica ciudad hippie me tocó por vecino un grupo de muchachos oriundos de Moreno, provincia de Buenos Aires. Entre birra y birra nos pusimos a charlar. Uno de ellos se dedicaba a la producción de dulce de leche. Comentaba que, luego de dejar de lado la producción de quesos (que al parecer no le era rentable), se especializó en dulce de leche de baja calidad (“el más barato de la góndola” según sus propias palabras). Esto me sonó medio raro. Le pregunté por qué tan solo producía el de menor estándar. Me explicó que una vez le habían propuesto evaluar una inversión para producir dulce de leche Premium. Y que, haciendo algunos cálculos, se dio cuenta de que para poner el dulce de leche Premium en góndola debía hacerlo a un precio tal que quedaba fuera de toda competencia.

Traté de asimilar lo que el me iba contando a la teoría micro – mainstream que vi en la facultad. Me remonté a Micro I. Interpreté al Dulce de Leche baja calidad (DL1) como un bien distinto a Dulce de Leche alta calidad (DL2). Ok, entonces supongo que son mercados diferentes, que no compiten entre si. Cabe aclarar acá que los mismos pueden verse como sustitutos imperfectos, pero por el momento no tendré esto en cuenta.

Ahora bien, ¿Es el mercado de DL2 un mercado de Competencia Perfecta? Daría la sensación de que la respuesta es un rotundo NO. Esta claro que mi amigo, que intentó entrar como productor en dicho mercado se encontró con la siguiente dificultad: o no tuvo a su disposición la “mejor tecnología” o hay algo más que la tecnología para explicar los diferenciales de costo. Como él es un productor imbuido con el know-how propio del sector me incliné por la segunda opción (de todas formas no debo descartar, dado que no lo consulté con él, cuales serían los gastos en concepto de inversión que debería afrontar para cambiar la línea de producción).

Salteando un par de capítulos del típico manual Micro, nos damos cuenta que las cosas pueden ser un poco más complejas. Nos comienzan a bombardear con términos elegantes como “barreras de entrada”. ¡Ahí podría estar el problema de mi amigo! El mercado podría ser del tipo “competencia monopolística” en el cual hay varios productores sin que ninguno detente el control sobre el mismo. Con un buen trabajo de marketing, firmas como La Salamandra se imponen sobre otros competidores, generando cierta lealtad por parte de sus consumidores. Mi amigo debería afrontar una agresiva, y costosa, campaña publicitaria que de todas formas no le garantizaría éxito.

A esta altura me di cuenta que no podía ayudarlo. Termine el vaso de cerveza y me volví para mi departamento.

Todo esto me lleva a reflexionar, ¿Vivimos en un mundo de competencia perfecta? ¿Hasta que punto sirven los aportes micro mainstream para digerir la realidad? A estas preguntas pueden aportar ustedes a través de los comentarios.

Wednesday, February 24, 2010

Hayek vs. Keynes

Pido disculpas si alguien ya lo subió antes, pero vale la pena



Agradecimientos a Iván el mercenario


santino